La terapia online es una forma de trabajar que utilizo desde hace tiempo y que, siempre que este bien encuadrada, funciona. No es una alternativa de segunda ni una versión con menor calidad que la presencial. Esta es otra modalidad, con sus ventajas y con sus límites, y conviene valorar en cada caso si es la opción más adecuada.

En terapia, lo más importante no es tanto el formato sino la relación terapéutica, la metodología y el trabajo que se construye sesión a sesión. La experiencia clínica de los últimos años muestra que la confianza y la confidencialidad se dan también a través de la pantalla, sin perder seriedad ni rigor.

Atención online

Para muchas personas la atención online facilita la continuidad del proceso y reduce barreras logísticas en momentos vitales difíciles. En esos casos, no solo es una buena opción, sino la opción que mejor puede encajarnos.

Además, como en cualquier otro proceso terapéutico, hay algunas condiciones que recomiendo conviene cuidar para que el trabajo sea realmente útil.

No es necesario tener grandes conocimientos tecnológicos, pero sí contar con una conexión a internet estable que nos permita trabajar con fluidez y de forma cómoda.

También es importante disponer de un espacio tranquilo y privado, donde podamos hablar con libertad y puedas sentirte con seguridad. Ese cuidado del entorno forma parte del encuadre terapéutico, igual que ocurriría en la consulta presencial.

Durante la sesión, la atención es clave: reservar ese tiempo solo para ti, sin distracciones ni multitarea, exactamente igual que si estuviéramos en consulta. Esto facilitará que el trabajo sea más continuado y sin interrupciones, y la sesión sea mucho más aprovechable.

Existen situaciones en las que la terapia presencial puede resultar especialmente recomendable. Por ejemplo, cuando el propio desplazamiento a consulta forma parte del tratamiento, cuando es importante intervenir directamente en el contexto inmediato de la persona o cuando existe una mayor complejidad clínica que hace conveniente un encuadre más cercano.

Esto no significa que la terapia online no pueda ser eficaz en estos casos, sino que la atención presencial puede actuar como una variable facilitadora cuando existe la posibilidad de aprovecharla. Es por ello que la modalidad de atención se valora de forma individual, priorizando siempre lo que tenga más sentido desde el punto de vista terapéutico.

Claves para la terapia online

¿Cuándo recomiendo presencial?

No es necesario tener grandes conocimientos tecnológicos, pero sí contar con una conexión a internet estable que nos permita trabajar con fluidez y de forma cómoda.

También es importante disponer de un espacio tranquilo y privado, donde podamos hablar con libertad y puedas sentirte con seguridad. Ese cuidado del entorno forma parte del encuadre terapéutico, igual que ocurriría en la consulta presencial.

Durante la sesión, la atención es clave: reservar ese tiempo solo para ti, sin distracciones ni multitarea, exactamente igual que si estuviéramos en consulta. Esto facilitará que el trabajo sea más continuado y sin interrupciones, y la sesión sea mucho más aprovechable.

Existen situaciones en las que la terapia presencial puede resultar especialmente recomendable. Por ejemplo, cuando el propio desplazamiento a consulta forma parte del tratamiento, cuando es importante intervenir directamente en el contexto inmediato de la persona o cuando existe una mayor complejidad clínica que hace conveniente un encuadre más cercano.

Esto no significa que la terapia online no pueda ser eficaz en estos casos, sino que la atención presencial puede actuar como una variable facilitadora cuando existe la posibilidad de aprovecharla. Es por ello que la modalidad de atención se valora de forma individual, priorizando siempre lo que tenga más sentido desde el punto de vista terapéutico.

Claves para la terapia online

¿Cuándo recomiendo presencial?

Requisitos en terapia online:

  • Asegúrate de tener una buena conexión a internet: De esta manera podremos evitar interrupciones o problemas de comunicación durante las sesiones.

  • Manejo básico de tecnologías: Es importante sentirse cómodo usando plataformas de videollamada y otras herramientas como manejo de documentos.

  • Espacio privado y tranquilo: Facilita la confidencialidad y la concentración durante las sesiones.

  • Predisposición favorable y atención: La actitud hacia este formato es clave para aprovechar al máximo el proceso terapéutico. Es importante dedicar toda tu atención a la sesión, evitando distracciones como otras ventanas o programas abiertos. Al igual que en las sesiones presenciales, donde solemos desconectar el teléfono, aquí también es ideal contar con un espacio libre de interrupciones para enfocarnos plenamente.

Casos en los que se recomienda presencial*








  • Personas que, en cuya intervención, el desplazamiento hacia la clínica se considere parte imprescindible del tratamiento.

  • Necesidad de intervención en actividades de la vida diaria (AVDs): Donde se trabaje directamente con la persona en su contexto inmediato.

  • Personas cuyo problema psicológico refiera severas dificultades de concentración para seguir una videollamada o llamada telefónica.

  • Presencia de delirios de referencia relacionados con la tecnología.

  • Personas que, por la gravedad de su situación, requieran recursos de atención exhaustivos u hospitalización.



¿Tienes dudas sobre la modalidad que mejor puede ajustarse a ti?

Siempre que sea posible, mi recomendación es que podamos conocernos en persona, aunque sea una vez. Ese primer contacto suele ser muy favorable para el proceso.

Por otra parte, cuando no coincidimos en la misma ciudad, la terapia online permite acompañar y trabajar igualmente. De hecho, muchas personas llegáis hasta aquí por recomendación y, aunque no sea posible acudir a consulta presencial, iniciamos el proceso sin dificultades. Me alegra especialmente que exista esa confianza en mí y poder trabajar juntos, estemos donde estemos.

Siempre que sea posible, mi recomendación es que podamos conocernos en persona, aunque sea una vez (también existe la opción de formato mixto). Ese primer contacto suele ser muy favorable para el proceso.

Por otra parte, cuando no coincidimos en la misma ciudad, la terapia online permite acompañar y trabajar igualmente. De hecho, muchas personas llegáis hasta aquí por recomendación y, aunque no sea posible acudir a consulta presencial, iniciamos el proceso sin dificultades. Además, me alegra especialmente que exista esa confianza en mí y que podamos trabajar juntos, estemos donde estemos.

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Consulta

Si estás valorando iniciar terapia online y tienes dudas sobre si esta modalidad es adecuada para ti, puedes escribirme. Revisaremos tu situación y veremos juntos cuál es la mejor forma de empezar.